Proyectos Turísticos Especiales PTE: opciones y desafíos

Proyectos Turísticos Especiales PTE: opciones y desafíos

Según lo estableció el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo en el año 2020, los Proyectos Turísticos Especiales PTE corresponden a “iniciativas que integran los atractivos turísticos presentes en un determinado territorio, bien sean del orden cultural, natural, geográfico, ambiental o social con las posibilidades técnicas, jurídicas, financieras y administrativas que permitan su desarrollo y explotación económica, generando cambios positivos y significativos para la zona seleccionada en materia de crecimiento económico, generación de empleo, demanda de bienes y servicios e incremento de valor agregado, por lo cual son propuestas de alta importancia estratégica para el desarrollo o mejoramiento del potencial turístico del país” (Decreto 1155 de 2020).

Desde esta definición, es importante resaltar tres aspectos fundamentales de su naturaleza:

  1. Son proyectos basados en la oferta turística regional. Es decir, su elemento principal se orienta a la planificación y desarrollo de un producto o productos turísticos, según los atractivos propios del territorio donde se instale.
  2. Son proyectos que tienen o deben tener las posibilidades técnicas, jurídicas, financieras y administrativas que permitan su desarrollo (ejecución) y explotación económica.
  3. Son proyectos orientados al crecimiento económico, la generación de empleo, la demanda de bienes y servicios, y el incremento de valor agregado en las regiones.

Así expuesto, resulta un instrumento muy interesante para emprender iniciativas regionales de inversión, toda vez que abre posibilidades normativas y financieras para proyectos que, de otra manera, no podrían tener en el corto y mediano plazo opciones de ejecución en los territorios.

Sin embargo, estos elementos definidores que parecen obvios y sencillos pueden presentar dificultades para su cumplimiento:

  1. Si no tiene, se pierde o desdibuja la naturaleza turística del proyecto; es decir, el recurso turístico con su puesta de valor, el producto turístico planificado y la experiencia turística que se pretende generar; el proyecto fácilmente puede caer en sólo una propuesta inmobiliaria urbana o rural, sin ningún o poco valor agregado al turismo regional.
  2. Si el proyecto no tiene una clara formulación técnica y financiera de sus diferentes componentes de inversión, puede tener inconvenientes de viabilidad y sostenibilidad.  Sumado a ello, si no se genera en legal y debida forma la articulación con la planificación territorial, y en especial con la modificación excepcional del plan de ordenamiento territorial municipal, el proyecto no logrará ser viabilizado.
  3. Si el proyecto no define un impacto real de su inversión en los empleos a generar, y de la movilización de capital para dinamizar los indicadores económicos locales o regionales, no alcanzará la categoría de alta importancia estratégica para el sector turístico.  

Finalmente, los Proyectos Turísticos Especiales PTE brindan una gran oportunidad de inversión para promover el desarrollo turístico de las regiones, y el bienestar de diversas comunidades y familias asociadas a este renglón económico.

No obstante, el planteamiento, formulación y ejecución del proyecto del PTE en las distintas etapas definidas para su implementación (Resolución 1319 del 2020), requiere un proceso técnico y riguroso que permita el cumplimiento de las características y requisitos del proyecto; así como la discusión y concertación necesaria con las autoridades competentes, según lo dispuesto por el Gobierno Nacional.

Ello expone un escenario de opciones y desafíos que deben ser abordados por los promotores privados, los actores institucionales y las comunidades para avanzar con los Proyectos Turísticos Especiales en las regiones colombianas.

Por: José Ignacio Rojas Sepúlveda
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